viernes, 9 de abril de 2010

Sábado de Resurrección: Fiesta Campera

Como ya es tradición en nuestro querido Real, el Sábado de Resurrección, 3 de abril de 2010, celebramos nuestra Fiesta Campera.


Para la directiva la fiesta empieza un mes y pico antes: hay que ver lo que se necesita para la comida, el aperitivo, encargarlo, comprarlo; hablar con el dueño de la finca para reservarla y evitar sorpresas, preparar lista actualizadas de los socios, la bebida, etc.

                                                     Preparando la comida y el aperitivo


El jueves día 1, acudieron algunos directivos a la finca para ir preparando el lugar. El viernes por la tarde la Directiva en pleno y muchos socios colaboradores, algunos sin ser socios, acudimos para terminar de montar la barra, la oficina, pelar patatas ¡200 kilos! (que son patatas), preparar la limonada, y otras tareas fundamentales para que la fiesta se pueda realizar.

                                                               En plena faena

 
Y llegó el día D y ese día madrugó la mañana, ya que a primera hora ya había socios preparando el menú, las alitas, y los últimos preparativos ya que a las doce se abría el bar y para esa hora todo tenía que estar en su punto como estaba previsto de antemano.


                                            La oficina y un colaborador con  la limonada

Un poco antes, a las once, se comenzó a recibir a los socios para darles sus vales después de enseñar su acreditación de socio (el carné o número de socio), para poderle localizar en la lista. Todo iba bien sin aglomeraciones ni colas hasta que comenzaron a llegar socio/as sin carné. Desde aquí nuestro tirón de orejas a esos socio/as insolidarios, incapaces de pensar que con su acción de hacernos buscar su nombre en las listas, nos hacen perder tiempo, trabajar a destajo y lo que es peor, no les preocupa que los demás socios tengan que esperar largas colas por su culpa.

                                                  Aficionados sin distinción de genero

A las doce como decía anteriormente, se abrió el bar. Vaya también por delante nuestro más sincero agradecimiento, a ese grupo de socios colaboradores, antes, durante y el día después de la fiesta, sin ellos la Fiesta Campera sería una quimera y no se podría hacer.

                                                          ¡¡Ufff Casi, casi!!

Sobre la una, en plena animación en el bar y en la plaza, salieron las alitas que volaron literalmente de las bandejas, señal inequívoca de que estaban deliciosas.

En la plaza hubo vaquillas para todo el que se atrevió a salir, y como no podía ser de otra manera, también hubo torer@s de todas las edades. Es bien sabido que en esto de los toros y las vacas en El Real hay mucha afición.

                                                               ¡¡Buen salto!!

A las tres se comenzó a dar la comida: patatas con carne, pan y naranja. La caldereta estaba exquisita, calentita y muy pero que muy apetecible. ¡Un 10 para l@s cociner@s!

Por la tarde café gratis para todos ¡Viva la peña y su Directiva! Y en la plaza juegos por parejas sin preocupación de género ni edad. Se jugó a los huevos y ya es sabido que las parejas y los huevos tan pronto están muy cerca como muy lejos, tanto que los huevos vuelan y es muy difícil que no se casquen. También el que quiso pudo mojarse jugando con los globos inflados con agua.

                                                    Pequeños y ya con afición

Cuando todo estaba en plena ebullición la naturaleza, tan impredecible, nos aguó la fiesta, pero nos brindo un maravilloso espectáculo de luz y color en forma de Arco Iris. Muchos no lo habíamos visto nunca con tanta luminosidad, tanta  nitidez y tan cercano: debajo del Arco de luz y color lucía un sol esplendido y, por encima, parecía que la noche iba a llegar de un momento a otro. Cientos de ojos humanos y de cámaras fotográficas, contemplamos anonadados semejante belleza. Él debió sentirse contento de que tantos ojos le contemplaran y nos brindó con otro Arco Iris sobrepuesto al primero, como si se tratara de su sombra.

  
                                                ¡¡Y los huevos  volaron por los aires!!



 Pasado el chaparron y el espectáculo luminoso, siguió la fiesta con más vaquillas y ganas de juerga en el bar. Mucha gente se marchó con el chaparrón, en particular los más mayores y los que tenían niños pequeños, otros muchos aguantamos hasta que las primeras sombras de la noche empezaron a merodear y adueñarse del lugar.

                                                           ¡¡Viva la fiesta!!

Un año más pasamos un dia de campo estupendo en compañía de soci@s, familiares y amigos, que en definitiva es lo que pretendemos ¡Pasarlo bien!

                                              ¡¡La naturaleza nos brindó con esta maravilla !!

Reiterar de nuevo nuestro agradecimiento a los soci@s que colaboran para que esta fiesta sea posible, sin ellos no habría fiesta. Nuestro agradecimiento también a las autoridades locales por su ayuda y colaboración, así como al cuerpo de protección civil que nos acompañó y colaboró en la carretera.


                                     El secreterio entregando a los agraciados el premio de la rifa


También nuestro tiron de orejas a esos soci@s que por su dejadez en no buscar su acreditación, hacen que otros socios pierdan su tiempo esperando colas y que todo se retrase.

Gracias a todos por participar en Nuestra Fiesta Campera. Os esperamos a todos el próximo año ¡Ya queda menos!

Fotos cedidas por Isabel Ramos
Pinchando sobre ellas se ven con más tamaño.

1 comentario:

isa dijo...

Muy pero que muy bien redactado. No has perdido detalle alguno en describir todo lo que es la Fiesta Campera. Enhorabuena a todos/as porque se pueda seguir disfrutando de esta fiesta.
SAludos